Las lluvias también pueden aumentar la presencia de enfermedades respiratorias y gastrointestinales si no se adoptan medidas preventivas a tiempo.
Durante esta temporada, las Infecciones Respiratorias Agudas (IRA) y las Enfermedades Diarreicas Agudas (EDA) tienden a incrementarse debido a factores como los cambios bruscos de temperatura, la humedad, el consumo de agua no segura y la circulación de virus y bacterias.
Por esta razón, las autoridades de salud reiteran la importancia de fortalecer hábitos de autocuidado y prevención en los hogares, entendiendo que pequeñas acciones pueden marcar una gran diferencia en la protección de la salud familiar.
Entre las principales recomendaciones se encuentra mantener al día el esquema de vacunación, realizar lavado frecuente de manos con agua y jabón, usar tapabocas en caso de presentar síntomas respiratorios y evitar la exposición a cambios bruscos de temperatura.
Asimismo, se recomienda ofrecer abundantes líquidos y alimentación saludable a las personas enfermas, mantener ventilados los espacios del hogar y evitar la automedicación, especialmente cuando se presentan síntomas persistentes o fiebre de difícil control.
Las autoridades también hacen un llamado a consultar oportunamente a los servicios de salud en caso de presentar señales de alarma como fiebre superior a 38,5°C por más de tres días, dificultad para respirar, dolor en el pecho, silbidos al respirar, vómito o decaimiento general.