La Policía Nacional de Colombia, en un operativo conjunto con autoridades portuarias y organismos de cooperación internacional, logró incautar 500 kilos de clorhidrato de cocaína en dos contenedores que provenían del puerto de Callao, Perú, y tenían como destino Asia y Centro América.
La operación se llevó a cabo en el puerto de Buenaventura, Valle del Cauca, y evitó que media tonelada de estupefacientes ingresara a circuitos criminales internacionales, financiando economías ilegales responsables de violencia, corrupción y desestabilización social en distintos países del mundo.