Autoridades de salud fortalecen las acciones de prevención frente al consumo de tabaco, cigarrillos electrónicos y vapeadores, especialmente entre niños, niñas, adolescentes y jóvenes, con el propósito de proteger su salud y promover entornos libres de humo y aerosoles.
De acuerdo con el médico Pedro Cruz, estos productos están lejos de ser inofensivos. “Aunque suelen promocionarse como alternativas menos dañinas, contienen nicotina y otras sustancias químicas que pueden generar dependencia y afectar el funcionamiento de los pulmones, el corazón y el cerebro”, explicó.
En Colombia, el tabaquismo está asociado a cerca de 34.800 muertes cada año, lo que lo convierte en uno de los principales problemas de salud pública prevenibles.
Mientras que en 2019 el 10,5% de la población entre 12 y 65 años reportaba consumo de tabaco, para 2023 esta cifra se redujo al 5,3% de la población de 10 años o más que consume tabaco, sus derivados y sucedáneos. Estos resultados reflejan el impacto positivo de las estrategias desarrolladas por las entidades territoriales y el sector salud en Casanare.
Como avance destacado, el municipio de Monterrey expidió el Decreto 069 de 2025, mediante el cual se prohíbe a los menores de edad el uso, porte, distribución, préstamo, alquiler, venta y consumo de productos de tabaco, cigarrillos electrónicos y dispositivos relacionados.
Principales afectaciones asociadas al consumo de cigarrillos y vapeadores
- Generan dependencia y adicción a la nicotina.
- Incrementan el riesgo de enfermedades y afecciones respiratorias.
- Aumentan la probabilidad de desarrollar problemas cardiovasculares.
- Pueden afectar el desarrollo y funcionamiento del sistema nervioso, especialmente en niños, niñas y adolescentes.